Posteado por: neoonfilm en: 11 Noviembre 2009

Continuando con el ciclo que inicié la semana pasada, hoy es el turno de un nuevo filme del set Lubitsch in Berlin. Se trata de Die Puppe (1919), protagonizada por Hermann Thiming y Ossi Oswalda, nuestra popular actriz del cine mudo alemán. Como dato interesante hay que señalar que Lubitsch consideró a esta película como una de las dos comedias mejor logradas que realizó en Alemania. La otra, que se titula Die Austernprinzessin (1919), será la que comentaré en mi entrada de la próxima semana. Pero volviendo al filme de hoy quiero poner sobre la mesa dos cosas. La primera: me divertí mucho durante toda la cinta. Y la segunda: me encantó la interpretación sexy de Ossi Oswalda (que a su vez me pareció bastante graciosa). Leer el resto de esta entrada »
Posteado por: neoonfilm en: 4 Noviembre 2009

Noviembre será el mes dedicado al realizador alemán Ernst Lubitsch, quien a pesar que realizó su etapa más próspera y reconocida como director en los Estados Unidos, trabajó en Alemania alrededor de diez años antes de su partida a suelo americano en 1922. En territorio germano realizó, como director, apróximadamente veinticuatro cortos y más o menos doce presentaciones estelares. Los cortos fueron mayoritariamente comedias. Y los feature films se dividieron entre comedias y melodramas históricos. Hoy comento Ich möchte kein Mann sein (1918), filme cómico que representó la octava colaboración entre Lubitsch y la actriz Ossi Oswalda y que fue, a su vez, una especie de antesala a lo que sería su «despegue» como director: Die Augen der Mummie Ma (1918). La etapa alemana de este realizador no ha sido muy difundida a nivel internacional como su etapa estadounidense (por lo menos en el mercado de video casero), pero gracias al actual set de 5 DVD’s de Kino titulado Lubitsch in Berlin, que por cierto estará disponible próximamente en una nueva transferencia gracias a Eureka, hoy podemos disfrutar parte de esa etapa que, como varios han comentado, ya mostraba señales del «toque Lubitsch» por el cual el cineasta llegaría a ser conocido posteriormente. Leer el resto de esta entrada »
Posteado por: neoonfilm en: 28 Octubre 2009

La primera película que vi de Steve McQueen fue Papillon (1973). Habrán pasado diez años desde aquella vez. Confieso que cuando la alquilé fue básicamente por ver a Dustin Hoffman, el cual me había impresionado un par de meses atrás con Rain man (1988). Sin embargo, en esa ocasión quien me impresionó fue McQueen, así que luego busqué otros filmes del actor y seguí con Bullit (1968), The Thomas Crown affair (1968) y The great scape (1963). Todas me gustaron. Con el paso del tiempo he explorado otros títulos de su filmografía, pero nunca había visto su debut como protagonista en The blob (1958). Según nos cuenta la IMDB, cuando lo contrataron le ofrecieron dos opciones: un salario de $2,500 o el 10% de las ganancias. McQueen escogió los $2,500. Está claro que no quería arriesgarse con un proyecto que muy pocos consideraron con probabilidades de éxito (sobre todo financieras). A eso hay que añadirle el hecho que McQueen no era un actor famoso en la pantalla grande; además, se trataba de una película independiente de pequeña envergadura y con muy bajo presupuesto, la cual Paramount había adquirido para utilizarla como relleno durante la proyección de su película estelar I married a monster from outer space (1958). Pero contra todo pronóstico, el público le otorgó su preferencia a The blob y la cinta terminó recaudando alrededor de cuatro millones de dólares. Leer el resto de esta entrada »
Posteado por: neoonfilm en: 21 Octubre 2009

Esta semana vengo piratesco con dos películas de la hermosa actriz irlandesa Maureen O’Hara, la cual, entre conflictos, misiones de espionaje y batallas marítimas, se deja seducir a regañadientes por el encanto «irresistible» de sus respectivos galanes cinematográficos. En la primera de ellas nuestra bella dama es sumisa, burguesa y prácticamente indefensa sin la protección de su padre (o del galán en todo caso). En la segunda interpreta a una chica «rebelde», casi autoritaria con sus demandas, físicamente tan hábil como su contraparte masculina y relativamente independiente. Con diez años de diferencia entre un filme y otro, la representación de la figura femenina en una cinta de piratas dio un giro sustancial para los respectivos personajes que interpretó O’Hara. Me refiero, en un primer instante, a The Black Swan (1942), en donde fue protagonista junto al actor Tyrone Power, una de las estrellas famosas de los estudios Fox, el cual ascendió rápidamente a roles estelares a partir de 1936 y que algunos identifican hoy en día como el Zorro. Luego, se trata de Against all flags (1952), filme en donde Maureen compartió créditos principales con Errol Flynn, el galán australiano que fue considerado en su momento como el justo heredero de Douglas Fairbanks en las películas llamadas por los estadounidenses «swashbuckler films». Leer el resto de esta entrada »
Posteado por: neoonfilm en: 14 Octubre 2009

Cuando James Bond deja de ser aquel tipo impecable al que estamos acostumbrados y luego pasa a ser un espía «rudimentario» y «tosco» en Casino royale (2006), el cambio trae consigo reacciones divididas. Cary Grant se caracterizó durante buena parte de su carrera como un «rey» de las comedias románticas. Sus personajes se movían, en mayor o menor medida, alrededor de la figura de un tipo «tranquilo» (a los estadounidenses les encantaba llamarle «suave»), bien educado, «heróico» y seductor. En Father goose (1964), al igual que la más reciente encarnación de Bond, la cosa cambió. Grant interpretó a un entusiasta bebedor de whisky, solitario, con pocos modales, vestimenta descuidada, muy práctico y totalmente desprovisto de la noción de cómo tratar al sexo femenino. Luego del estreno de Charade (1963), película anterior a la que hoy comento y que resultó un éxito de taquilla, Grant recibió algunas críticas por estar demasiado viejo para seguir con el papel de galán y seducir a jovencitas como Audrey Hepburn (la cual tenía la mitad de su edad para ese entonces).
Posteado por: neoonfilm en: 7 Octubre 2009

La revelación impactó a la comunidad cinematográfica el 2 de julio de 2008. Ese día, hace más de un año y tres meses, se reportó que en el Museo del Cine de Buenos Aires se había encontrado una copia de 16mm casi completa de Metropolis (1927), la cual es considerada por muchos como la obra maestra de Fritz Lang. El filme, que fue el más caro en su tiempo (por lo menos en Alemania), se ha estimado como incompleto desde hace décadas. Todavía hay opiniones divididas sobre su duración total, pero lo cierto es que, luego del frío recibimiento por parte del público posterior a su estreno, la cinta tuvo que ser recortada y mutilada según la intención original de Lang, todo para crear una versión que sus productores consideraron que atraería más asistentes a las salas de cine. Una respuesta comprensible desde el punto de vista financiero. ¿A dónde fue a parar el material que cortaron de la versión original? Pues parece que nadie lo sabe con certeza. Lo que se ha encontrado en Buenos Aires es eso: una copia. El nitrato original de 35mm todavía se considera como perdido. Aún así, el hecho parece haber despertado la curiosidad entre archivistas, restauradores, historiadores y en general, entre cualquiera que aprecie la historia cinematográfica, pues… ¿Qué otros tesoros del cine mudo nos están esperando para ser desempolvados y rescatados? Leer el resto de esta entrada »
Posteado por: neoonfilm en: 30 Septiembre 2009

Una figura de la talla de André Bazin no debería requerir mayor introducción. Basta decir, por ejemplo, que lo que Porter y Griffith representaron para el desarrollo del lenguaje cinematográfico en el cine estadounidense, Bazin lo fue para la crítica y teoría cinematográficas en Francia. La importancia y relevancia de sus escritos todavía poseen un alcance y utilidad invaluables. En 1972, a muy poco tiempo que Chaplin decide poner a circular nuevamente su obra, Cahiers du cinéma publica un libro en donde se recopilan textos, escritos por Bazin, que ofrecen una perspectiva crítica e interpretativa sobre las últimas obras de Chaplin, desde Modern times (1936) hasta A king in New York (1957). A nadie debería extrañarle que, al recorrerlas, Bazin utilice como eje central la mitología y simbolismo del inconfundible vagabundo con bigotillo trapezoidal y sombrero hongo: Charlot. Y aunque sabemos que éste llega a «desaparecer» de la filmografía de Chaplin, Bazin siguió viéndolo hasta el final. Leer el resto de esta entrada »